Desvaríos: Dr. Reyes

Tras muchos años de trabajo, finalmente he leído la tésis doctoral en la Universidad.
Pensaba escribir un post nuevo con reflexiones filosóficas, pero creo que lo justo es hacer el trabajo de traducir al castellano y colocar aquí los agradecimientos que están en la primera página del “libraco”. Disculpen si el castellano suena “extraño” pero es una traducción liberal del inglés original:

Mucha gente merece ser mencionada en esta página de agradecimientos.
Sin embargo, no sería justo que no empezara por agradecer a mi familia el apoyo que me han dado todos estos años.
Mis padres siempre me han animado a seguir mis ideas y no han dejado que me rinda.
Su frase favorita es “No te cierres tu mismo ninguna puerta, siempre intenta cruzarla primero”, así que aquí estoy, cruzando una nueva puerta.
También quiero agradecer a Yurena su paciencia durante este proceso, particularmente al final, donde tantos fines de semana soleados los pasó en casa mientras yo escribía este documento.
Espero que los próximos días soleados los aprovechemos mucho mejor.

Mi director de tésis, Francisco de Sande, merece también mi reconocimiento.
Este trabajo no hubiera podido llevarse a cabo sin su apoyo y tesón durante todos estos años:
Consiguió convencerme en 2006 para hacer un proyecto final de carrera, y luego me volvió a convencer para hacer esta tésis doctoral en 2008. Afortunadamente no hay más títulos o tésis en los que me pueda convencer.
También es importante mencionar a F. Almeida a V. Blanco por su apoyo profesional y personal en todo este tiempo.
Finalmente, E. Quintana – que confió en mí para trabajar en el proyecto TEXT en 2010 a pesar de mis limitaciones en Álgebra Lineal – se ha ganado un lugar en estos agradecimientos.

Mis amigos, que me han acompañado a lo largo de todos estos años y de mi vida en general, merecen una mención a parte. Muchos han compartido mis tristezas y alegrías, y me han recordado la importancia de descansar cuando era necesario.
En particular – y espero no dejarme a nadie – gracias U. Oramas, A. Rubio, M. Rodriguez, M. Magdalena, M. Santana y C. González.
Los compañeros del SAII (pasados y presentes) han contribuído a la finalización de este trabajo, en particular I. López, J. Fumero y J.L. Grillo.

En los años que he estado fuera, varias personas han hecho mi estancia más agradable, en particular me gustaría mencionar a A. M. Huertas del Centro de Métodos Numéricos (CIMNE), que me ha enseñado insistentemente a trabajar con datos; A. Remón, F. Igual y T. Peña de la Universitat Jaume I (UJI), Davor Davidovic del Instituto Rudjer Boskovic, Ovidiu Tomescu de la Universidad Politécnica de Bucarest, J. Rius de la Universitat de Lleida, R. Filgueira de la Universidad de Edimburgo y finalmente C. Inglis y M. Bull del Edinburgh Parallel Computing Centre (EPCC).

Finalmente, es justo agradecer a los músicos que me han permitido trabajar hasta tarde mientras escribía esta tésis, en particular Joe Satriani, Daft Punk y P. Tchaikovsky.

Gracias a todos,
Ruyman Reyes Castro, Ph.D

El director que fue de Erasmus

– ¡Basta! ¡No seas irreverente! Ahora mismo quiero que cojas esta redacción y se la lleves al Director, y le explicas 
     por qué no quieres ser funcionaria. ¡En este colegio estamos muy orgullosos de que casi la mitad de los que terminan consiguen sacar las oposiciones!

La profesora tiró de la niña por el hombro, y la arrastró hasta fuera de la clase. La niña no opuso resistencia, y se dejó arrastrar por
la maestra, que parecía un poco tensa.

El despacho del director estaba al fondo de un pasillo, junto a la sala de profesores. Tenía una puerta de madera, y un pomo dorado.
La maestra, que seguía arrastrando a la niña, tocó en la puerta.

– Adelante – se escuchó la voz amigable del director

La niña entró al despacho del director. Era relativamente grande, con unas ventanas grandes al fondo, que iluminaban bastante bien la estancia.
El director estaba sentado  en la mesa, de espaldas a la ventana. Jugueteaba con una terminal de ordenador, y tenía muchos papeles esparcidos
sobre la mesa de cristal. Toda la estancia tenía aspecto de modernidad, luz y tranquilidad.

– Hola Susana – le dijo a la profesora – ¿Que ocurre? ¿Qué ha hecho esta niña?

– Señor Marcos, esta niña ha hecho incorrectamente su tarea, y encima, ha tratado de burlarse de mi, haciendo preguntas irreverentes

La niña permaneció callada, mirando al director.

– ¿Como te llamas, hija?

– Elena, señor director

– Aah cariño, deja las formalidades. Aquí todos somos compañeros. No pienses en mí como tu director, sino como tu amigo, que quiere 
  lo mejor para ti, de acuerdo , cielo?

La niña asintió con la cabeza, con cierto aire de desconfianza. El director prosiguió

– Bueno, Susana, deja el mal rollo y enséñame la redacción , de acuerdo?

La Maestra le pasó la redacción en el pendrive. El director la pinchó en su terminal, y, tras pelearse varios minutos con la pantalla
del terminal, consiguió imprimirla. Mientras leía, esbozaba una sonrisa. Al terminar, se rió ampliamente a carcajadas.

– Jajaja, muy buena historia cariño! ¿De donde la has sacado?

– De mi cabeza, señor director. 

– Seguro, seguro, que bien… ¿Y por qué dices que es irreverente la niña, Susana?

– Le he dicho que la gente del extranjero es muy antipática, y me ha contestado mal

– Jajajaja, que bueno! No debes contestar mal, Elenita, sino no tendrás novio nunca! Además, Susana, no todos en el extranjero
    son antipáticos, yo he estado mucho tiempo fuera y te digo yo que no! Pero si, ahórrate el viaje, o vete de erasmus unos meses, porque no merece la pena.

La niña miró al director sorprendida, y le preguntó

– ¿Ha estado en el extranjero? ¿En qué lugar?

– Jajaja, si cariño. Estuve en Suecia, un año. Fue durante mi estancia de erasmus.

– ¿Y qué hizo allí, señor director? – Preguntó la niña, interesada

– Buenooo! No me digas señor director. Llámame Marcos! Eso de director y alumno ya no se lleva. Quiero acercarme a ti, ser tu amigo, para poder comprenderte y ver cuales son tus inquietudes. Y si, estuve en Suecia de erasmus, no veas que bien lo pasé!

– ¿Sí? ¿Y qué hizo allí? – La niña se ilusionaba poco a poco

– Pues buenoo, la de fiestas que tuvimos! Salíamos de lunes a Domingo, cuando no era a bares era a discotecas, y 
    ligando con todas las suecas, que no veas, ven un español y se les caen las bragas! jajaja ¡Cuidado no se te caigan a ti! 

La niña perdió todo rasgo de interés de su cara, y empezó a mostrar una clara indiferencia. La Maestra preguntó

– ¿Ah si? ¿Son amables en suecia? ¡Tenía entendido que los que somos buenos con la gente somos los españoles!

– Claaro que si Susana! Es que allí dices que eres español, y todo el mundo se te bota. Que si la tortilla, los toros, las fiestas, ¡genial!
   Pero eso si – dijo, mirando a la niña – allí, mucho frío. Tienes que recogerte temprano en tu casa, y las tiendas cierran temprano
   porque con ese frío no se puede estar. Y la gente allí, buff, trabaja mucho. Y del trabajo a la casa, y de la casa al trabajo, no hay tiempo para más

– ¿Trabajó mucho allí usted, señor director? – Dijo la niña

– Que va, que va, yo me dejé dos asignaturas de mi carrera al final, para poder irme de erasmus. Así tenía todo el día de fiesta

– ¿Y conoció a algún trabajador allí? 

– ¿Trabajador? No, estudiantes de varios sitios, muy buena gente

– ¿De donde eran?

– Pues casi todos españoles, que nos entendíamos más. Luego se juntaron algunos de sudamérica, y algún que otro inglés, pero 
    la pandilla era de los cuatro de la tortilla, que nos llamaban

– O sea, que usted no se relacionó con la gente de allí…

El director la miró sorprendido.

– Sí claro – dijo – con la gente del piso, del bar, de la clase… con mucha gente

– Si allí solo estuvo de fiesta, y solo mantuvo relación con españoles, ¿Como sabe que no merece la pena? 

– ¿Como? … ¿Como? – El director empezó a bloquearse, se puso muy tenso, y de pronto dijo – ¡Se acabó! Es cierto lo que dice Susana, eres una insolente! 
   ¡Ahora mismo llamo a tus padres!

Continuará

El mundo funciona

Cualquier persona al que le preguntes, te dirá que el mundo no funciona. Que el sistema, sea cual sea, es una basura, y permite cosas como guerras, desigualdades y crisis.

Sin embargo, ahí sigue, tras varios cientos de años en marcha. El sistema sigue en marcha, y, a pesar de los recientes problemas, no parece que vaya a cambiar.

El otro día, sin querer, me quedé pensando: ¿Por qué funciona el sistema? Si tan malo es, ¿Cómo es que nadie lo cambia?

Y se me encendió la bombilla. Ya sé por qué funciona.

A nadie le importa. Ni tan siquiera, tienen tiempo para hacerse la pregunta. Así que está claro. 

El sistema funciona, porque nadie se pregunta cómo lo hace.

La sociedad del Konocimiento: Cae la fachada

No paro de escuchar en los medios de comunicación, la famosa frase “Canarias, objetivo de progreso” o “Canarias apuesta por la innovación”. O, mi favorita, “Construyamos la sociedad del conocimiento”. Es fantástico, utópico. Todas las instituciones están implicadas, y todos los medios colaboran. Desde el Gobierno de Canarias, se organiza todo tipo de actividades y, especialmente, eventos públicos.
Me llama mucho la atención cuando se reunen varios señores con corbata y dicen “hay que producir el llamado efecto Silicon Valley“, que, al parecer, se traduce en “que alguien de el pelotazo”. La ULL está muy implicada en este proceso, con los programas de Dinamizadores y Emprendedores.
A veces, cuando me pierdo en la vorágine del día a día, me descubro a mi mismo leyendo (e, incluso, creyendo) las noticias sobre este tema que aparecen en los medios, que, más o menos, siguen todas un mismo guión. Un periodista se “da cuenta” de que hay un proyecto que le “mola” o le parece “atrayente”, y lo muestra al resto de la sociedad. Esa noticia se “enlaza” con una (o incluso varias!) sobre inversiones faraónicas realizadas en I+D+i por parte de los Gobiernos (el de aquí, el de allá y el del medio). Y me maravillo. Y me levanto, delante del PC de mi despacho, y le grito a mis compañeros, lleno de ilusión y entusiasmo “SI!! ES FANTÁSTICO!! ” (bajo un poco el volumen, porque creo que se han asustado) “Canarias será el nuevo Silicon Valley! Todo será fantástico, las flores crecerán y jamás marchitarán!”.
Salgo de mi despacho, cojo el coche y vuelvo a mi barrio. Según voy llegando, me adelanta por la derecha un coche azul lleno de luces, que me hace sentir en la película 3D de Tron. Al entrar a la avenida de debajo de mi casa, al menos cuatro aspirantes a aparcacoches vigilan mis movimientos. Identifican mi coche como de vecino y prosiguen con su negocio. Espero a que el “lituano” le pase el “choco” al “tana” (que ahora se llama TanaDJ, porque un día puso un CD de Maxima FM en una fiesta y desde entonces es DJ), no sea que me acusen de interrumpir su intercambio comercial. Aparco mi coche, dentro de mi garage, no sea que lo roben. Compruebo el buzón, nuevo, porque ya han reventado dos. Cierro la puerta, con llave, no sea que la fuercen, como a varios vecinos ya les ha pasado.
Y pongo la televisión, y veo las Kanarias, muy parecidas a la “Yesi” y a la “Chula” (las novias de los citados “Lituano” y TanaDJ), presuntamente cantando su grotesco repertorio de temazos “Reggaeton”, de líricas tan elaboradas como intelectuales.
Paulino y las Knarias
Vaya. Durante unos segundos sufro una extraña sensación, como de preocupación por el futuro de la sociedad y de si realmente quiero crear a mis (futuros) hijos en ella.
Pero, válgame dios, menos mal, han empezado las noticias de Televisión Canaria, y veo que se destinan más millones a Educación, y que la consejera ha visitado el colegio de nosedonde, donde ha apoyado públicamente la iniciativa de divulgación científica “Saca al Guanche que hay en tí”.
Todas mis dudas se dispersan. No hay problema, pienso, se invierte dinero en el futuro.
Pero ¡oh osado de mi! se me ocurre acceder a ese malévolo y tendencioso Internet, plagado de Hackers con espinillas, y de pederastas de mirada inquietante. Y se me ocurre (si es que no me canso de meterme en líos…) leer el informe sobre la Cultura Científica en Canarias, realizado por la FECYT.
Y en ese instante, algo extraño ocurre en mi cabeza. Tuve la misma sensación que tuvo Guy Motang en Farenheit 451 cuando terminó de hablar con Clarisse (su vecina). La sensación de golpearse fría y duramente con una realidad, y con un mundo que, claramente, te han tratado de ocultar.
Farenheit
Porque algo no cuadra. Los datos estadísticos de este estudio (uno de otros muchos, por cierto) no dejan lugar a dudas. Un 72% de la población adulta en canarias no lee ningún tipo de libro. Un 54% de la juventud tampoco.
El índice de interés por Ciencia y Tecnología es el más bajo del país. Me tiemblan las piernas.
Entonces buceo un poco más por ese malévolo internet, buscando noticias sobre innovación y canarias. Y leo cosas como que el sector clave de Canarias, el turismo, tiene también unas cifras más que deprimentes: el 68% de los empresarios del sector, admite que no se preocupa ni de la productividad ni de la tecnología en el negocio.
¿Como es posible ésto? ¿Cómo se puede construir la Sociedad del Conocimiento con estas cifras? Y sobre todo, ¿Por qué estamos en esta situación?
Pero reflexionaré sobre esto otro día, se ha hecho tarde. Tengo que trancar las puertas de la azotea, para que no vuelvan a entrar a robar.

Sobre la incompetencia

Recientemente (y no necesariamente por ningún hecho concreto) me he visto reflexionando sobre la incompetencia. A poco que me he parado a pensar sobre ella, me doy cuenta de que es un término un poco difuso. Tratando de aclararme, decidí consultar el diccionario de la lengua española, en busca de la definición concreta del término incompetente:

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:
incompetente
1. adj. Que no tiene capacidad para resolver con eficacia algo
ej: es un incompetente, tardó toda una mañana en arreglar un grifo.
En derecho. Que no tiene competencia o jurisdicción para actuar.

O sea, que el término “incompetente” tiene que ver directamente con el término “eficacia”. Como tampoco me queda claro (últimamente estoy un poco confuso…), decidí buscarlo también

Diccionario de la real academia
1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.

Para aclararnos, una persona incompetente es aquella persona que no consigue lograr el efecto que se espera o desea de ella.

Vaya, ahora que lo pienso, hay que tener cuidado a quien tildamos de incompetente. Cuando el efecto esperado es la ausencia de efecto en si mismo (el no hacer nada), nos encotramos rodeados de gente altamente competente. Expertos del vacío. Gestores de la inactividad.

Visto esto, he decidido no volver a pensar en gente incompetente. A partir de ahora, pensaré en gente increíblemente competente en la nada.

Que bonito es el optimismo.

Sobre repetir errores…

Mientras recorría mi camino,
llegué a un cruce,
del que partían muchas sendas.
Algunas subían montañas,
altas hasta el cielo, con cumbres nevadas.
Otras cruzaban ríos,
profundos y oscuros.
Alcé la vista, y miré a la lejanía.
¿A dónde voy? – me pregunté
La duda me invadió.
Me detuve, y miré a mis pies
¿Dónde estoy? – me pregunté
La inseguridad me abrumó.
Me di la vuelta, y miré hacia atrás.
A lo lejos, vi las altas montañas,
con cumbres nevadas.
Las había cruzado, tiempo atrás en mi viaje.
Un poco más cerca, un oscuro río,
profundo de principio a fin.
Lo había vadeado, tiempo atrás en mi viaje.
Así que volví a mirar hacia el suelo,
y vi mis pies
Estoy donde he llegado – me dije
Alcé la vista al frente, hacia el cruce,
y vi de nuevo los caminos.
Descarté las montañas,
iguales a las que había cruzado.
Ignoré los ríos,
parecidos al que había vadeado.
Sólo quedó el camino,
que se perdía en el horizonte
Ya sé donde voy – me dije – Al horizonte no he llegado.

Cuidar nuestra casa

La Tierra

Esa gran bola azul, suspendida en un mar de estrellas, es nuestra casa. A veces, por no decir siempre, nos olvidamos, perdemos la perspectiva. Nos centramos en lo que vemos a dos pasos de nosotros, y olvidamos lo que ocurre a tres pasos. Pero como reza la teoría de el efecto mariposa (no el grupo, sino la teoría) cada acción que realizamos, produce una reacción en otra parte.
Por ejemplo, cada vez que tiramos de una cadena en nuestra casa, en un depósito de agua en alguna parte baja unos centímetros el nivel de agua (como ha pasado en barcelona).
O, por ejemplo, cada vez que tiramos una bolsa de plástico a la basura, en otra parte del mundo, se acumula junto con otros miles de millones (como el continente de plástico que se ha formado en pacífico)

Plastico

O como, cada vez que nos dejamos una luz encendida, aumentamos el consumo de combustible en el mundo, y contribuímos al deshielo de los polos (como se ve en estas impresionantes imágenes)

Ya es tarde para hacer como si nada hubiera pasado. Sufrimos un notable aumento de las temperaturas, y el clima mundial se está radicalizando (inviernos muy fríos, veranos muy calientes, sin primavera ni otoño).

A veces, es tan fácil, como apagar una luz que no usas. O usar una bolsa de cartón reciclado. O cerrar el grifo mientras te lavas los dientes o te pones champú en la ducha. O caminar un poco para llegar de un lado a otro.

Por favor, antes de hacer cualquier cosa, piensa en tu casa. En la mía. En la de todos nosotros. En la Tierra.

Falacias en la prensa

Cuando se trata de asuntos tecnológicos, y especialmente en temas relativos a la informática, la prensa no puede parar de equivocarse, llegando al punto de mentir descaradamente en titulares. El problema es que recogen noticias desde agencias y, sin contrastarlas, las publican sin más.
Hoy me he sorprendido leyendo en 20 minutos la siguiente noticia:

” El gigante informático Microsoft abre el código fuente de sus principales programas “ (original)

¡Santo cielo! ¡Windows será OpenSource!. Pero esto es, total y completamente falso.

Lo peor es que ha aparecido en otros medios, por ejemplo, en noticias cuatro. En otros sitios aparece mezclado o no bien explicado, como en la edición digital de El País. Donde único lo he visto relativamente bien es en el diario público (que lo acompaña con una imágen de tux que me ha encantado)

Es importante que quede claro que MICROSOFT NO LIBERA NI UNA LÍNEA DE CÓDIGO, solamente aporta documentación para las API de los programas, que es algo así como la lista de funciones que se pueden utilizar. Más detalle en slashdot o barrapunto si el inglés se atraganta.

Por favor, evita que se distribuya este bulo, que solo sirve para beneficiar a los señores de Microsoft en sus tácticas monopolistas.